me cae que ah¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
La neta si ando agüitado. Lo conocí en el 2000 en las transmisiones de Televisa de las Olimpiadas y dije: que persona tan chistosa. Me enteré de quien era y qué hacía y me dispuse a buscarlo. Me lo encontré en el periódico y de ahi pal real me sacaba sonrisas.
Hay varias actividades que me mantienen vivo, leer a Germán es una de ellas. Hoy, paradójicamente, leer a alguien que ya se adelantó me seguirá manteniendo vivo.
Solo tres personas saben lo que ocurrió cuando lo vi por primera vez.
Ayer cuando escuché la noticia como que no me caía el 20, hoy ya leí en internet, ya compré el periódico y como que ya me esta cayendo. Sé que las ters veces que lo ví van a ser las únicas, que las palabras que escuché en vivo harán eco infinito en mi corazón, que los aplausos que le di seguirán retumbando en los salones donde tuve la fortuna de estar; los recortes de periódico, las columnas, los libros y las fotos que tengo hoy están vacías o tal más llenas de vida que antes. Hoy son distintas.
Hace algunos años leí que dió una plática a enfermos terminales de cáncer; les dijo que el instante que es la vida hay que disfrutarlo, leer más y hacer uso correcto de las palabras, disfrutar cada amanecer ya que es una nueva oportunidad para aprender. Ellos estaban enfermos de cáncer pero al menos los doctores les daban tres meses de vida. Él, Germán no lo padecía (en ese entonces) pero podía ser atropellado por una combi saliendo de la plática y terminar su vida. Le iba a los pumas y a los redskins, le gustaba la buena música y la comida mexicana, le gustaba jugar poker pero sobre todo le gustaba la vida.
Germán, me estoy quedando bien corto en lo quiero expresar pero lo que dejaste, las palabras que dijiste y que me tienen marcado algún día las mandaré de aquí para allá.
Hasta siempre Germán.
PD Diosito ora si te manchaste gacho

Deja un comentario
Feed de los comentarios de este artículo